El pasado lunes día 4 de enero se desveló por fin el misterio. El edificio más alto del mundo era inaugurado con toda pompa y boato, y se desvelaba su altura definitiva... 828 metros.
El Burj Khalifa Dubai luciendo en toda su altura esta semana
Durante la ceremonia de inauguración el pasado 4 de enero
Los responsables iniciales del diseño han sido; el arquitecto Adrian D. Smith, junto con la firma Skidmore, Owings & Merrill. Un proyecto que ha evolucionado tanto en su desarrollo que nació para ubicarse en Australia con poco más de 600 metros y ha acabado con 200 metros más en el Emirato Árabe de Dubai, el país de la ostentación, el lujo y la desmesura... Y que ha tenido que ser rescatado de la quiebra económica y financiera por su vecino Abu Dabi.
Es evidente que, aunque sus diseñadores repitan hasta la saciedad que se han inspirado para la planta del edificio en los arcos árabes y la flor Hymenocallis (que se cultiva en la zona), este gigante de la arquitectura no responde para nada al principio que algunos estimamos como imprescindible de que la verdadera arquitectura debe nacer de la reflexión sobre el entorno en el que se ubicará. Más bien, el rascacielos es el paradigma de la arquitectura del "paracaídas" diseñado para "caer" en el lugar en que el hubiese acumulación suficiente de dólares y de vanidad humana para acometer su construcción.
Después del atentado contra el World Trade Center de Nueva York; cuya Torre 1 (con la antena) tenía una altura de 541 metros; el Taipei 101 era el edificio más alto del mundo con 508 metros. El Burj Khalifa lo ha superado de golpe en 320 metros.
La construcción en agosto de 2008 desde un helicóptero
(Fotografía de David Hobcote)
Obreros trabajando en enero de 2009
Sus datos me marean, como ya he dicho antes por lo desmedido. En su altura se albergan 160 pisos habitados y casi 40 de maquinarias e instalaciones. Contará con 1.000 viviendas, el primer hotel de siete estrellas del mundo, miles de comercios y oficinas, cuatro piscinas, un restaurante en la planta 122 y la terraza-mirador más alta que existe, en el piso 124... Se han empleado más de 330.000 metros cúbicos de hormigón, 3.140 toneladas de acero, 103.000 metros cuadrados de vidrio. Ha costado algo más de 1.500 millones de dólares, siendo la joya de un complejo residencial de lujo inconcebible que, cuando se culmine, habrá costado 20.000 millones de dólares y contará con el mayor y más exclusivo centro comercial del mundo...
Puede que merezca la pena reflexionar sobre la cara oculta del país y del rascacielos... Dubai vive de forma prácticamente exclusiva de la mano de obra de la población inmigrante que acoge y que es mayoría frente a los ciudadanos autóctonos. Los inmigrantes provienen del sur de Asia. Hindúes, pakistaníes, malayos, iraníes y demás, forman esa fuerza de trabajo. Marea humana sin derechos, que al entrar en el emirato debe entregar su pasaporte (por lo que les resulta casi imposible salir), que viven hacinados en barrios marginales, sometidos a una legislación laboral donde el empleador debe dar permiso hasta para poder conducir, que nunca obtendrán la ciudadanía ni albergarán la esperanza de que sus hijos nacidos allí la obtengan, ya que está reservada para los descendientes de las familias originarias del emirato (por parte de padre y madre).
El rascacielos lo han construido inmigrantes, dedicando más de 22 millones de horas de trabajo desde el 21 de septiembre de 2004 en que se inició, hasta el 4 de enero de 2010 en que se inauguró.
Como logro arquitectónico me parece que aporta poco y que además recuerda excesivamente a la imagen del Mile High de Frank Lloyd Wright. Como logro de ingeniería es espectacular y seguro que ha supuesto avances en el análisis de estructuras y ensayos de materiales que se podrán extrapolar a otras edificaciones...
Como "logro" humano me da vergüenza ver el nuevo icono, la nueva ciudad prometida, aislada e inaccesible de los más ricos del planeta, construida como siempre por los más pobres, a modo de nuevos esclavos. ¡Un poquito menos de altura y muchísimo más de decencia!
P.S. Las fotografías se han sacado de la red, de medios de comunicación y de la página web propia del edificio de la que dejo este enlace.



