¡Qué poca vergüenza!

¡Mi alma de ladrillo soñador está indignada! ¿Cómo se puede tener tan poquísima vergüenza? ¿Cómo es posible tener una cara tan durísima? ¿Cómo es posible mancillar de esta manera una obra maestra de la arquitectura?

De las dos fotografías que adjunto a esta entrada, la superior es de uno de los museos más famosos del mundo. El Solomon R. Guggenheim de Nueva York. Una de las obras de arquitectura más aclamadas de Frank Lloyd Wright, el mismo arquitecto de Fallingwater (La Casa de la Cascada) de la que hablamos ya en una entrada anterior. El museo data de 1959 y se considera una de las más grandes obras de la arquitectura universal.

Lo de la fotografía inferior es una terminal "multimodal" de transporte en Resistencia, capital de Chaco, Argentina. La fotografía aparecía en el diario oficialista Norte de esa ciudad el 22 de noviembre de 2009. Si os parece increíble podéis pulsar este enlace con la noticia. Por lo visto, al "genio" que diseñó el proyecto de la terminal le faltaba el edificio de oficinas... Y qué mejor que "fusilar" tal cual el Guggenheim de Nueva York.

Ha habido una avalancha de críticas por todo el mundo. El blog "arquitectura+historia", que es interesantísimo y que podéis ver en la lista de blogs de la derecha, le ha dedicado una entrada con la mención "Mamarracho 2010".

Los promotores y autores del proyecto, han profundizado aún más en su desvergüenza al explicar semejante barbaridad. Dicen que "sólo es un proyecto y no hay nada definitivo" y que es un edificio de oficinas y "no sabíamos que era un museo". ¡Además de desvergonzados... Ignorantes!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Ladrillo:
La relectura, el cliché, la copia vil, las revisitas... Esto son los argumentos de estos sinvergüenzas de la posmodernidad. Su blog me hace feliz. Avanti.

Francisco Javier Terán Castillero dijo...

Gracias Anónimo. Continuaremos trabajando para disfrutar juntos del maravilloso arte de la arquitectura.
Un abrazo.

Francisco Javier Terán Castillero dijo...

Gracias Anónimo. Continuaremos trabajando para disfrutar juntos del maravilloso arte de la arquitectura.
Un abrazo.

Luciana dijo...

El pobre Wright debe estar mueriendose de nuevo, la verdad es que habria que quitarles la matricula a los que plantearon hacer eso, unos cara duras totales!

Ladrillo dijo...

Luciana.
Creo que si Wright hubiese visto semejante mamarracho, le hubiese dado un infarto en el momento. Espero que tomen alguna medida en Argentina contra esta gente. No se merecen menos.
Un saludo y gracias por pasarte por aquí.